Música original sobre la Banda Sonora
Imagen fija, imágenes en movimiento, movimiento con sonido, movimiento con música. La escalabilidad del discurso, la adaptabilidad de los medios al contenido. Los genios del cine entendieron con total claridad la importancia de utilizar la banda sonora de las películas como una parte central del discurso. La lista de obras maestras del cine que utilizan la música como elemento central y no hablamos de los musicales que también, sino que hablamos del spaghetti western, la ciencia ficción, los documentales y otros, es muy amplia. Casos famosos de bandas sonoras hay muchos, y por supuesto fueron editados originalmente en vinilo. Por ejemplo Odisea del Espacio 2001 de Stanley Kubrick que desarrolla versiones electrónicas de música clásica, la versión cinematográfica del musical Jesus Christ Superstar de Andrew Lloyd que fue mucho más exitosa que su versión original para el teatro, existiendo en vinilo las 2 versiones la de cine y la de teatro (en ventas gana lejos la versión para el cine).
Si queremos hilar más fino, y queremos buscar la música que se ha compuesto específicamente para una película, descubriremos a los verdaderos genios que compusieron en frente a un telón de proyección. Famosa es la relación simbiótica de Ennio Morricone y Sergio Leone, “El bueno, el malo y el feo” no estaría completa sin la banda sonora de Morricone. Las imágenes y el sonido juegan en igualdad de condiciones, en una danza narrativa que mezcla lo clásico con una mirada que anticipa tal vez la postmodernidad, los arquetipos clásicos juguetean con la música, para dejar la soledad clásica del héroe en medio del nihilismo de la modernidad, esto se ajusta y afina con la música y el silencio, con el ruido minimalista de inspiración Zen, para luego insertar los grandes temas de la película. Hay vinilos recopilatorios de los temas más exitosos de Morricone en el género spaghetti western y de los principales temas del film en cuestión. Si se piensa bien, Ennio Morricone es de los compositores más importantes del siglo XX. Obras del cine en vinilo de Morricone: El Gran Emperador; Los intocables de Eliott Ness (ganador de Grammy); Cinema Paradiso; Por un puñado de dólares; Sacco y Vanzetti («Here’s to You» canta Joan Baez);
Otros de los grandes de la música sobre celuloide es John Williams, ganador de cinco Óscares en mejor música. Sin comentario, su trabajo más emplemático es la banda sonora de la Gerra de Las Galaxias de George Lukas.
Vangelis es otro caso paradigmático del encuentro de la música y en este caso de un espectro más amplio del audiovisual, pues incursionó tanto en Cine como en Televisión. Vangelis comienza su carrera musical en el trío griego de pop rock psicodélico Aphrodite’s Child (álbum cumbre de este grupo “666”). Una de sus primeras incursiones en las bandas sonoras, fue una serie documental para la TV francesa, L’Apocalypse des animaux (existe un vinilo que compila los tracks más destacados de la serie de TV – 1973). Gana el Óscar en 1981 con la mejor banda sonora con la película “Chariots of Fire”, pero también en el cine -aunque sin premio alguno- su obra más celebrada es la música para la película Blade Runner de 1982, logrando plasmar o fabricar un sonido postapocalíptico, la vida que sigue palpitando bajo la nube tóxica, las máquinas robóticas y la biología de diseño, el Mundo de la jungla tecnológica tiene su primera banda sonora.
Importantes bandas sonoras en la filmografía nacional, tenemos por ejemplo y en orden cronológico a la película “Palomita Blanca” de Raúl Ruiz y música de Los Jaivas. También destaca “El último grumete” de Jorge López Sotomayor y música de Eduardo Gatti. Desgraciadamente ninguna de las 2 bandas sonoras está en vinilo, sí en cassette y CD.
Se podría seguir hablando de más compositores y películas, pues este tema está tratado en libros completos, pero el objeto de estas modestas líneas es llamar la atención de los coleccionistas de vinilos para que no se olviden de este género musical que vive dentro de los géneros del audiovisual: las bandas sonoras. Probablemente en este género se encuentran los compositores más interesantes de la música moderna, desde que se inventó el cine sonoro, las obras no han parado de llegar. Hay que poner orejas (oídos) a los compositores de la segunda mitad del s. XX y en lo que va del s. XXI.
El vinilo guarda los tesoros sonoros del cine, por eso larga vida al vinilo!
